Paraíso del surf, olas perfectas, ¿dónde está?

Un email a mis colegas

A ver a quien le envío este email.  Rubén, Javier, Lola, Patricia, Ainara, Jorge, José y Miriam. Más no que entonces esto dejará de ser un paraíso del surf.

Asunto: TE LO DIJE, HE ENCONTRADO LA OLA PERFECTA , el paraíso para los surfers existe.

Queridos colegas:

Ya les dije que me iba a buscar el mejor lugar del mundo para surfear. Muchos me dijeron Hawaii, Indonesia, o Australia. Pero son lugares que funcionan 6 meses al año y yo buscaba un sitio donde haya olas perfectas todos los días.

Imposible, me solían decir Rubén o Javier, mientras Ainara y Patricia decían que estaba ido de la cabeza. Que ese sitio no podía existir.

¿Cómo va a existir un lugar con condiciones perfectas todos los días?

 

¿Existe el paraíso del surf?

No sé la de tiempo que he navegado siguiendo las puestas de Sol. Y siempre entre los trópicos. Siempre he creido que si tienes que usar neopreno ya no sería un paraíso.

He perdido la cuenta de las decenas o cientos de islas donde he desembarcado con mi pequeño velero. He pasado años en El Caribe y luego, salté a Pacífico. En el Caribe encontré lugares mágicos y agua cálida, pero tiene la desgracia de los huracanes.

He arribado a decenas de islas de la polinesia. Y al final dí con la isla perfecta. Dí con el edén, con el paraíso en la tierra. Puedo decir que si exite el paraíso del surf.

Cómo es el paraíso del Surf?

La isla, que ya les describiré al final como llegar, tiene forma circular e irregular, porque está llena de calas, a cual más bella. Sus calas son pequeñas playas bordeadas por suaves colinas llenas de cocoteros.

Está justo sobre la línea del Ecuador, en medio del Pacífico, así que siempre recibe olas, del norte, del sur, de cualquier dirección. Da igual que sea verano o invierno. unas veces las olas rompen en el sur y otras en el norte.

Y su situación hace que nunca corra riesgo de tifones. Pasan siempre más al este, más al oeste o más al norte o al sur.

Hay olas para todos los gustos. Grandes para tamañeros, peligrosos slabs con medio palmo de agua, que harían las delicias de un bodyboarder como Javi, largas llenas de secciones y beachbreaks perfectos sobre arena blanca que abren de derecha e izquierda.

 

Las olas en el paraíso del surf

Yo paso del tamaño y de los slabs, me gustan más las olas recogidas y orilleras. Pero les digo que la isla tiene de todo y los 365 días del año.

Hay unos beach breaks que suelen romper todo el año de entre medio metro y tres cuartos que son la bomba. Aquí las olas nunca, nunca cierran. No me pregunten por qué, he hablado con los pescadores locales y parece ser que es por las corrientes que convergen en las calas.

Hay una pequeña Mundaka, aunque a veces es tan heavy y grande como esa ola, hay una derecha larga con secciones. Y hay picos orilleros que cuando sales del tubo estas en la arena con el agua por las rodillas, dos brazadas y de nuevo en el pico.

 

El Clima del paraíso del surf

Seguramente estarán pensando que algo debe fallar. Les aseguro que llevo dos años y sólo unos 20 días por año no se puede surfear porque no hay olas, y nunca, nunca se desfasa.

Como hay decenas de calas, la fuerza se queda fuera y dentro como mucho rompe un metro. Pero si quieres surfear más de un metro no hay problema, según la dirección de las olas en un lado de la isla está monstruoso y según vas cambiando de lugar la fuerza va menguando.

No hay viento. Al estar en el mismo Ecuador, los vientos son suaves brisas y casi nunca corre lo suficiente para hacer windsurf o Kite. Así que nunca tendremos el problema que se llene de velas.

La temperatura exterior en invierno es de 23ºC y en verano rara vez sube por encima de los 28ºC. Y lo mejor es la temperatura del agua. Siempre a 24ºC. Siempre surfeas en boardshort y solo alguna vez usas chaquetilla o un neopreno fino porque hay olas que rompen sobre roca y con poco fondo, pero sólo si quieres surfear ese tipo de olas porque si quieres olas de arena tendrás eso todo el año.

Aynara, que recuerdo que estás aprendiendo aquí hay olas perfectas para aprender. Te digo que nunca he visto un lugar igual.

Los peligros en el paraíso del surf

En dos años no me he cruzado todavía con un tiburón, los pescadores locales nunca han pescado un escualo, así que por aquí de tiburones nada.

No hay animales venenosos, ni mosquitos. Lo único que hay que te puede picar es un cangrejo o una abeja. Nunca hay tormentas y cuando llueve igual llueve durante 6 días seguidos, pero es una lluvia floja que no te molesta para surfear y a veces se agradece porque el agua es más fresca y te refresca del calor.

 

Los locales

Lo mejor de todo es que no hay locales. Hay un pueblo de indígenas que habitan la isla desde hace muchos siglos. No saben lo que es una radio y viven en chozas de madera. Me han acogido como si fuera un Dios.

Es un pueblo noble y sabio, y siempre que salgo del agua ya tengo la comida preparada. Al principio te tienes que adaptar a su alimentación, pero la isla tiene de todo y les he enseñado a hacer tortilla de papas y me atiborro a aceitunas, papaya, plátanos y mil cosas más suculentas.

El pescado es obvio que no falta, pero este pueblo se dedica más a la agricultura y la ganadería. La isla es pequeña de unos 5 km2, pero tiene de todo, riachuelos de agua mineral limpia y clara, árboles frutales, palmeras, cocoteros etc.

Sólo hay gente joven en la isla. Al cumplir los 40 años parten a una isla vecina, todavía no sé por qué. Además sus rasgos son europeos. Parece ser que hace 500 años se mezclaron con la tripulación de un buque holandés. En general son un pueblo agradecido en belleza. Lo que más me choca es que no existe el matrimonio, y cada uno elige si vivir con una pareja o con varias a la vez. Es raro pero muy liberal a la vez.

Hay líderes que cambian cada cierto tiempo y que yo sepa sólo mantienen contacto con otro pueblo que vive en una isla cercana, con los que mercadean. Este otro pueblo si tiene contacto con la civilización porque hay cosas en la isla de nuestro tiempo.

 

La diversión en el paraíso del surf

Seguro que Jorge se preguntará si terminas aburrido de tanto surf. No Jorge, tienen fiestas casi todas las noches, hacen tres tipos de bebida, ron, licores y cerveza, además de zumos de mil frutas diferentes.

Bailan todas las noches a la luz de una hoguera, es increíble la vida de aquí. Te olvidas de centros comerciales, de coches, de ruidos, y tiene todo lo bueno de nuestra sociedad y nada de lo malo.

 

desde-el-manicomio

La enfermedad del “churfing”

  • Doctor Rodríguez, por favor, ¿puede venir a la habitación 257?
  • ¿Otra vez la surfista loca?
  •  Sí, lleva encerrada con llave toda la mañana.
  • ¿Se está tomando la medicación?
  • Sí, doctor, sí, hace tiempo que ya no hace falta que estemos con ella para que se trague la pastilla.
  • Pues seguro que hace tiempo que no se la traga. La última vez fue así. Ahora habrá que aumentarle la dosis. Voy para allá, alcánzame una caja de redusurfing.
  • Sus amigos están esperando porque ya es la hora de las visitas.
  • Que pasen, esto nos ayudará a que se enfrente con la realidad.

La búsqueda continua.

Ya nos gustaría a todos sentir de lleno el delirio de esta surfer enganchada. O poder descubrir un lugar así. Quizás existe de verdad, o quizás sólo existe en nuestros sueños. Por eso Kelly Slater ha tratado de construir la ola perfecta, o Wave garden o American wave machine.

Todo es encontrar una ola que te haga soñar, como lo hizo Curren en sus vídeos de THE SEARH, a principios de los 80

Muchas veces me han preguntado que se siente cuando te haces un tubo, o cuando haces un rentry vertical, la sensación del cut back, el sentir que la ola te vuelve a empujar de nuevo hacia algo desconocido una y otra vez. Somos exploradores por naturaleza, todavía no hemos explorado los océanos y ya pensamos en ir a Marte.

Las sensaciones del surf son únicas, nada se puede comparar a ellas. El disfrute de cada ola, siempre con el viento y el Sol como compañeros de viaje. No estamos enganchados al surf. Estamos enganchados a sensaciones, y esas que nos da el mar, no las da nada ni nadie.

¿Es una enfermedad ser adictos al placer? ¿Es malo hacer tanto surf, pensar en surf y en olas todo el día? Es mucho más que todo eso, somos exploradores del siglo XXI, y buscamos la ola perfecta. 

A lo mejor no buscamos la ola perfecta, sólo la sensación que nos haga sentirnos vivos de verdad. A veces una ola chopi te hace volar y caer de nuevo. Y esa ola se convierte en algo especial.

Seguiremos buscando la ola perfecta, como siempre, los descubrimientos no existen hasta que los compartes. Si sólo los vives tú, morirán con tus recuerdos, es como si no existieran.

 

Canarias, paraiso del surf

Paraíso del surf, olas perfectas, ¿dónde está?.

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